El rendimiento del bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años llegó a 5.34 por ciento, su nivel más alto desde 2002, antes de moderarse cerca de 5.2 por ciento. La presión contagió a Europa: el bono alemán subió a 3.62 por ciento y el francés a 4.94 por ciento.

El petróleo también presionó, con el Brent cerca de los 100 dólares por barril ante la incertidumbre en el estrecho de Ormuz. Wall Street, en cambio, abrió con alzas moderadas: el S&P 500 avanzó 0.26 por ciento y el Nasdaq 0.34 por ciento. El bono a 10 años es la referencia de hipotecas y préstamos en Estados Unidos, así que su alza encarece el dinero en buena parte del mundo.

Para México, tasas más altas en Estados Unidos suelen traducirse en presión sobre el peso y en crédito más caro. Las empresas queretanas con deuda o insumos en dólares son las primeras en resentirlo.

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