Francia se prepara para otro sábado tenso. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció este viernes el despliegue de 70 mil policías y gendarmes para las protestas del 24 de octubre, con unos 20 blindados, 15 camiones lanzaagua, helicópteros y drones, ante llamados en redes sociales a cometer desmanes.
El movimiento nació a finales de septiembre entre estudiantes de bachillerato inconformes con sus condiciones escolares y creció hasta volverse una protesta nacional contra el costo de la vida. El 17 de octubre hubo saqueos e incendios en varias ciudades; en Limoges ardió el ayuntamiento, un edificio histórico. Desde ahí, el primer ministro Sébastien Lecornu advirtió que “el nivel de amenaza sigue siendo elevado”. Tras reunirse con el presidente Emmanuel Macron, los representantes estudiantiles dijeron no estar satisfechos. Aparte, un ataque cerca de París dejó un muerto; las autoridades lo investigan como posible acto terrorista con móvil racista.
Para México, la lección es cercana: cuando el costo de la vida aprieta, el enojo sale a la calle. Si viajas a Francia este fin de semana, evita las zonas de concentración.
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