Durante dos días, los 18 municipios de Querétaro cupieron en un solo recinto. La séptima edición de Pasaporte Querétaro, celebrada el 17 y 18 de octubre en el Centro Educativo y Cultural del Estado de Querétaro (CECEQ) Manuel Gómez Morin, reunió a 21 mil visitantes y dejó una derrama económica de 4.2 millones de pesos para cocineras, productores y artesanos de todo el estado, que por un fin de semana tuvieron enfrente a miles de compradores potenciales.
La oferta llegó directo de cada región: mole de Amealco, pan de pulque de Arroyo Seco, barbacoa de Cadereyta, muñecas tradicionales de Amealco, textiles de Huimilpan y cerámica de Pedro Escobedo, además de talleres artesanales y muestras de técnicas tradicionales que las familias pudieron ver de cerca. Hecha la cuenta, cada asistente dejó en promedio unos 200 pesos: poco por persona, pero significativo para talleres familiares que viven de vender pieza por pieza.
Con esta edición, encabezada en su cierre por la directora del CECEQ, Beatriz Aguilera Becerril, concluyó el ciclo de actividades dedicado a difundir las tradiciones y los atractivos turísticos, culturales y artesanales de los municipios queretanos; fue la última parada de un recorrido que trajo a la capital lo mejor de cada región. La pregunta que queda abierta es cuánto de esa derrama se queda en las comunidades y si el modelo tendrá continuidad el próximo año.
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